Para muchos, Rusia, es aún “tierra incógnita”, el gran desconocido de la Europa del Este –lugar ideal para amantes de la naturaleza en busca de vastos y casi desérticos pedazos de tierra.
Los amantes del arte quedarán impresionados en Moscú, San Petersburgo y las ciudades que forman el “anillo de oro”, donde el esplendor de las épocas zarinas ha sobrevivido a las revoluciones y guerras a lo largo de la historia.
San Petersburgo, la metrópolis situada más al norte del país, se caracteriza por un misterioso encanto, especialmente en las semanas cercanas al solsticio de verano, las famosas Noches Blancas.